Inicios

Hace justo siete días que aterricé. Una semana llena de reencuentros y contradicciones. Volver a casa siempre es un placer, pero después de haber vivido situaciones que me han llenado el alma con un desazón, que se me escapa de las manos explicar con palabras, me hace estar viviendo la vuelta de una manera especial.

Los ocho meses en India me han hecho volver a tomar conciencia de muchas cosas que, por comodidad, habían desaparecido de mi mente. Es la primera vez en mi vida que tengo claras muchas cosas, quizá me asusta la claridad con la que se manifiestan las ideas en mi cabeza. Pero no sé muy bien por dónde empezar. El viaje por Cachemira y Rajastán ha sido tan positivo y tan fructífero que todavía se hace más difícil ver con claridad las oportunidades que se presentan en este futuro incierto en que se ha convertido mi tierra.

Así, empieza esta nueva etapa. Sin expectativas, sin prisas. Dando pasos pequeños pero seguros, con confianza, sabiendo que las cosas hechas con el corazón siempre salen bien. Y así estamos, empezando… eternamente iniciando etapas.