Situaciones y reflexiones

Llevo unos días con ganas de escribir, pero estaba haciendo tiempo para ver si pasaba algo gracioso que os entretuviera. Pero el otro día, se produjo una situación que repiquetea en mi cabeza y son cosas que me hacen pensar… y quizá si la comparto, no me haga sentir mejor, pero por lo menos aquí queda.

Casi todos los días vamos al mercado a comprar para la cena. Antes de ir al mercado pasé por el lavandero a dejar ropa y estaban los hijos, que vienen a las clases de la ONG. Y yo pues les he cogido cariño. Y la niña más mayor me dice que se viene conmigo. El hermano, receloso se apunta también  y ya me ves a mi de la mano de dos niños pequeños por el mercado, ellos sin casi saber hablar inglés y yo sin hablar hindi. Pero allá que no fuimos.

Cuando volvimos, subieron a casa a ayudarme con las bolsas y nos pusimos a jugar, a hacer el tonto un rato mientras hacían tiempo para volver a su casa. Y en estas que le pregunto a la niña, ¿y tu qué quieres ser de mayor? Y me miró con cara rara como si no entendiera la pregunta. Y entonces le dije que qué estudiaría cuando fuera a la universidad. Y ya flipó con mi pregunta… me dijo que ella no iría, que en todo caso, el hermano (que es más pequeño) será el que estudiará.

A mi su respuesta me dejó helada. Y sobre todo, me sobrecogió la entereza con la que lo dijo. Cómo tienen la frialdad de no sentir nada cuando viven en una sociedad que las ningunea.

Hace unos días les dieron las notas semestrales a los niños. Hay una niña que es megalista.  Con la niña viene el hermano, que también ha sacado buenas notas pero no tanto como la hermana. Y a mi me mente volvió a repetirse la escena de los días anteriores. ¿Podrá estudiar? ¿O será el hermano el que ocupe su puesto?

Y estas cosas junto con otras muchas que estoy viviendo, son las que me hacen levantarme cada mañana para seguir peleando por esto.  Porque yo si tuve la suerte de que confiaran en mi. Porque se me dio las oportunidades que necesité para llegar donde estoy. Y eso esta gente no lo tiene. India avanza rápido. Yo sólo quiero que avance más para no encontrarme en estas tesituras que me dejan sin palabras, para poder ofrecer respuestas ante situaciones que me crispan.

Cosas típicas de India: Las vacas

Estando en este país, y sobre todo, en esta ciudad, una no sabe muy bien qué va a encontrarse en la calle. Situaciones cómicas, momentos más de encogimiento de estómago, realidades que suelen pasar desapercibidas pero que no sabes muy bien por qué te llegan.

A mi sigue sorprendiéndome el trasiego de vacas por los callejones. Hemos tenido varias situaciones cómicas, pero que han hecho que ahora les tenga un poco de respeto!

Las vacas campan a sus anchas por las estrechas calles. En Varanasi es donde más sagradas son.

Hace unas semanas, andaba por aquí un pintor madrileño al que Varanasi le inspira. Quedamos para tomar algo en la terraza de su guest-house para hacer algo de “fiesta” de despedida. En la puerta, había una vaca. Matizar que normalmente son inofensivas, pero aquella tenía ganas de marcha. Para apartarlas simpemente les tienes que tocar un poco la cabeza y el cuerno y pacíficamente te dejan paso. Eso fue lo que hizo Manu, con la sorpresa de que le buscó e intentó un par de derrotes para ver si en vez de apartarla a ella, se lo quitaba a él de enmedio. Nosotros tres, prudentemente nos quedamos detrás para ver qué pasaba, y cual fue nuestra sorpresa cuando la vaca se da la vuelta y empieza  a correr hacia nosotros. Pies para que os quiero!  Nos resguardamos en un altillo y yo pensaba que subia los escalones. Qué terror! Pero qué risa!

El otro día íbamos a cenar, y en un callejón estábamos la vaca, nosotros y una bici que pretendió que la vaca volase, porque para mi aún es un misterio lo que quería hacer el indio. La cuestión es que claro, nosotros nos apartamos hacia un lado, la vaca se quedó en medio y el de la bici quiso pasar por el otro lado. Estos somos los personajes principales, entre la vaca y nosotros había gente y entre la vaca y la pared del callejón, también (matiz importante). Pero aún así el de la bici pasó.  La vaca se nos vino encima (pero de lado) claro, nos empujó y de la fuerza caímos sentados dentro de la casa de una señora. “Hola qué tal? Buenas Noches” La cara de la mujer era un poema pero yo no me podía dejar de reir! Qué le pasaría a ese hombre por la cabeza…

Claro, yo ahora les huyo porque me dan un poco de cosica. Y esta mañana, he visto cómo a una de las niñas que vienen al centro su hermana mayor le decía cómo tocarlas y qué hacer cómo señal de respeto hacia el animal.Y me ha entrado la risa.

¿Respeto? Lo que yo te cuente… Malas ganas tengo de comerme una buena chuleta de ternera!

Los niños de mis ojos

Primero que nada, agradeceros la cantida de felicitaciones que han caído este año. Quizá estar fuera no sea del todo malo 😉

Colgué en Facebook alguna de las fotos que nos hicieron de la celebración con los niños. Yo me llevaría a más de la mitad en la maleta en Navidades, no podría deciros que me quedo con ninguno porque todos tienen algo especial.

Hoy la entrada es para ellos. Porque no han tenido la culpa de nacer en un país donde la diferencia de clases es más que acusada, donde nadie les ha dicho que la educación es un derecho universal y que por mucho que quisieran estudiar, alguien les va a poner mil trabas para que puedan evolucionar hacia un futuro digno. Pero gracias a dios, hay gente que sabe que se puede, y han invertido su vida en intentar mejorar las condiciones de vida. Sino mejorarlas, por lo menos darles las herramientas para que ellos sean los artifices del cambio.

Estos son sólo algunos de los niños de mis ojos!

Mamta,

 

Jai Prakash

Estos son los más pequeños

Ritik

Nidhi  Gaur.

Jiwit

Gautam.

Estos son algunos de los niños que me hacen tener esta permanente sonrisa en mi cara. Ya os colgaré más fotos de los slums… ahí sí que queda tanto por hacer!

Mi deseo de cumpleaños este año es para ellos, que puedan tener todos las mismas oportunidades que hemos podido tener los demás.

Por cierto la ONG es Semilla para el Cambio, por si os ha removido un poquito la conciencia ¡vosotros también podéis hacer algo por ellos!